Castelldefels presenta un cérvido de más de 90.000 años encontrado en la Cueva del Rinoceronte

El Ayuntamiento de Castelldefels e investigadores de la UB presentan esta especie de cérvido actualmente extinguida y de la que no se tenía ningún conocimiento en la Península Ibérica • El hallazgo se ha realizado en el yacimiento de la Cueva del Rinoceronte de Castelldefels.

Investigadores de la UB hallan en Castelldefels los primeros restos en la Península de una especie de cérvido de hace 90.000 años. El alcalde de Castelldefels, Manuel Reyes (PP), el concejal de Cultura y Universidades, David Grau (CiU), los investigadores de la UB, Montse Sanz y Joan Daura, y el catedrático y director del SERP, Josep Mª Fullola, han presentado este 18 de octubre en el Salón de Plenos del Consistorio los restos de un cérvido de hace 90.000 años. El hallazgo de este especie de cérvido actualmente extinguida y de la que no se tenía ningún conocimiento en la Península Ibérica se ha hecho en el yacimiento de la Cueva del Rinoceronte de Castelldefels, donde se han encontrado los restos de una cría de elefante de más de 100.000 años de antigüedad.

Recientemente , la revista de la Academia de Ciencias de Francia Comptes Rendus Palevol ha publicado el hallazgo de una especie de cérvido, actualmente extinguida, en el yacimiento de la cueva del Rinoceronte de Castelldefels (Barcelona). Esta especie, de la que no se tenía conocimiento en la Península Ibérica, pertenece a la familia del ciervo actual y vivió en el Pleistoceno hace 90.000 años. Conocida como Haploidoceros mediterraneus, hasta ahora sólo se habían identificado restos en dos yacimientos del sureste de Francia.

El alcalde de Castelldefels, Manuel Reyes, ha declarado durante la presentación de los restos que “siempre hablamos de tesoros que tenemos en Castelldefels , como son el Castillo o la playa, pero ahora tenemos que añadir un tesoro que esta escondido bajo tierra y que poco a poco va saliendo a la luz, como son los restos de la cría de elefante, las tortugas mediterráneas y ahora este cérvido de más de 90.000 años de antigüedad”. El alcalde ha avanzado que se adecuará un espacio municipal como exposición permanente de los restos encontrados en la Cueva del Rinoceronte.

El catedrático de Prehistoria, Josep Maria Fullola, ha destacado la importancia del hallazgo: “el descubrimiento del cérvido de Castelldefels ha tenido un gran eco internacional entre la comunidad científica”.

Joan Daura, uno de los investigadores de la UB que han encontrado los restos, ha destacado la importancia del yacimiento de la Cueva del Rinoceronte ya que “la sociedad conoce perfectamente las especies de momentos fríos como el Mamut Lanudo , perola fauna de la costa mediterránea es muy desconocida y gracias a estos hallazgos se podrá saber qué especies existían antes de la glaciación en Europa”.

Por otro responsable de la excavación, Montse Sanz, “la cueva se ha excavado el 40%; calculamos que hay restos de entre 80.000 y 200.000 años de antigüedad . El yacimiento de la Cueva del Rinoceronte ha convertido en un lugar muy importante para el conocimiento de esta nueva especie hasta ahora desconocida en la Península Ibérica”. Para Sanz “la clave científica de nuestro hallazgo es que demostramos que el cérvido Haploidoceros mediterranius no se extinguió , como se pensaba en función de los únicos restos que se habían encontrado hasta ahora, en dos yacimientos de Francia, que son de 400.000 años de antigüedad . Nosotros demostramos que aún existía hace 90.000 años”.

El Haploidoceros mediterraneus tiene unas dimensiones más pequeñas que el ciervo actual. El rasgo más significativo, y que lo diferencia del resto de cérvidos, son los cuernos: muy grandes, pesados ​​y con tan sólo dos puntas cada una. La punta más grande y principal de cada cuerno tiene un perfil en forma de hoz, curvada tanto hacia atrás como lateralmente, de ahí el nombre de Haploidoceros (del griego haploides, ‘forma simple’, y ceros, ‘cuerno’).

La Cueva del Rinoceronte

La Cueva del Rinoceronte es un yacimiento paleolítico con una larga secuencia cronológica , que comprende desde 80.000 hasta 200.000 años atrás . Desde 2002 , hay excavan investigadores del SERP y del GRQ de la Universidad de Barcelona , y hasta ahora , el espacio ha proporcionado una gran cantidad de restos de fauna del Pleistoceno que nos permiten conocer cómo era el medio natural en los momentos más cálidos anteriores a la última glaciación. En el año 2012 , se descubrió una cría de elefante completa , así como numerosos restos de tortuga mediterránea . Si bien la fauna de la última glaciación , como el mamut o el rinoceronte lanudo , es bien conocida , la fauna anterior a este periodo que había vivido en la costa del litoral catalán lo es menos.

El descubrimiento de una especie desconocida hasta ahora en la Península Ibérica convierte la Cueva del Rinoceronte en uno de los yacimientos más importantes para conocer la evolución y la extinción de la fauna durante la prehistoria. El hallazgo certifica un posible origen del Haploidoceros mediterráneos en la Península, así como el hecho de que fue un cérvido probablemente común a ambos lados de los Pirineos.

Entre los restos, hay partes de prácticamente todo el esqueleto del animal, que podrían corresponder a un mínimo de doce individuos. Destacan algunos cráneos bastante completos, que son ejemplares únicos.

El hallazgo pone de manifiesto que esta especie pervivió mucho más tiempo del que se había pensado, ya que en Francia, concretamente en la zona del Languedoc-Roussillon y de Midi-Pyrénées, los restos más antiguos tienen 300.000 años. También revela que fue una especie más común en el Pleistoceno de lo que se creía, y que su hábitat ocuparía, como mínimo, el sur de Europa. Igualmente, el descubrimiento permite verificar que la Haploidoceros mediterraneus convivió a lo largo de miles de años junto con otros cérvidos, como el gamo o el ciervo común, y que se extinguió como consecuencia de los cambios climáticos que se produjeron en al inicio del último estadio glacial.

Las excavaciones arqueológicas están encabezadas por los investigadores Montse Sanz y Joan Daura, miembros del GRQ del SERP de la UB, grupo de investigación que dirige el catedrático de Prehistoria, Josep M. Fullola. Las excavaciones están sufragadas por el Servicio de Arqueología y Paleontología de la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Castelldefels, junto con otras entidades, como el Grupo de Investigaciones Históricas de Castelldefels (GREHIC).

FOTOGALERÍA: Presentación en el Salón de Plenos

 
 
Ajuntament de Castelldefels
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